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Que nadie invada tu espacio.

Tu tienes tu espacio, en el respiras, te sientes a gusto, te encuentras contigo mismo, te hubicas y expandes. No dejes que nadie invada tu espacio. Para ello tendrás que ser muy claro con los límites. Unas veces lo podrás hacer con amor, y otras tendrás que ser muy contundente. Tu espacio es sagrado. Si alguien lo invade, sentirás que te falta el aire, tendrás ganas de salir corriendo, y posiblemente esa relación no terminará bien. Estate atento, y si percibes esa invasión, ponle remedio cuanto antes, ya que cuanto más haya invadido, más difícil te será hacerlo salir, y más traumático para todos. Es tu espacio.

PSYSI