en Sin categoría

Sin miramiento alguno.

No pienses cosas que te incapaciten, llenándote de dudas y de miedos. Parece difícil elegir los pensamientos. Dirás que llegan sin que tu los elijas. Ahí están, ya los estás pensando, aunque tu no quieras. Llegan sin que tu los desees. Pero sí puedes actuar en el tiempo que se quedan contigo. Que entren por una puerta y que salgan por la otra. Y lo más deprisa posible. No dejes que se instalen. No les des cama. No los alimentes. No dejes que crezcan. Todo ésto si depende de ti. Ellos llegan, pero si no te gustan, echalos a cajas destempladas. Sin miramiento alguno.

PSYSI