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No tenía que ser.

«No tenía que ser». No te empeñes. Todo tiene su límite, también el esfuerzo, el gasto de energía, el coste vital que te está suponiendo. Valora todo ésto, y si es demasiado alto, quizá, «no tenía que ser». Haz una retrospectiva de tu vida, y recuerda cuánto tiempo y energía habrías ahorrado, si hubieras puesto un límite adecuado a tu esfuerzo. Si no te hubieras empeñado, en lo que «no tenía que ser». Procuremos tenerlo en cuanta para el futuro. Todo tiene un límite, tu esfuerzo y tu desgaste también. Sólo tu sabes, dónde poner ese límite.
PSYSI