en Reflexiones

Te quiero mucho, pero a mi me quiero más.

El amor a alguien no lo justifica todo, y desde luego no justifica el que tu dejes de quererte a ti mismo. Si el amor a otra persona supone el dejar de amarte, el maltratarte, el no respetarte, el dejar de estar atento a tus necesidades, el dejar de ser uno mismo, el hacerte daño de alguna manera; realmente ese amor no te conviene, ese amor no es bueno para ti. Puedes quererlo mucho, pero a ti tienes que quererte más. Amar a otro no es dejar de amarse a uno mismo.

Marisa Navarro