«Las cosas que haces deberían ser las que amas, y las cosas que amas deberían ser las que haces». Esta máxima tendría que estar en nuestra vida en el mayor porcentaje posible. Si bien, siempre habrá cosas que tendremos que hacer aunque no sean de nuestro agrado. Hay una parte en la que tenemos mucho
Ten por seguro que si buscas defectos, los vas a encontrar. Si concentras tu atención en lo negativo que pueda haber. Esa parte, que por descontado esta presente en todas partes, nunca pasara desapercibida para ti. Se hará incluso mas presente. Mas evidente. Tropezaras una y otra vez con ella. Hasta parecerá que te persigue.
Hay defectos en los demás, que nos irritan especialmente, que no soportamos. Cuando eso ocurre, seria bueno que reflexionáramos sobre ello. En muchos casos esos defectos nos resuenan tanto, porque de alguna forma tienen que ver con nosotros. O bien guardan relación con defectos nuestros que no aceptamos. O bien hemos tenido que convivir con
De vez en cuando uno tiene que replantearse la vida. Pararnos y analizar. Vamos tan corriendo y con tanta prisa que no vemos. Nos han inculcado tanto el » hacer» que se nos olvida el «ser». Solo si nos paramos un poco y miramos, podemos tomar conciencia. Solo así podemos replantearnos, que cosas quiero que
Todos tendemos a contar a los demás las cosas que nos ocurren. Y si estas no han sido muy positivas, y alguien a tenido que ver con ello, necesitamos desahogarnos. En este desahogo cargado de emotividad, solemos etiquetar, calificar y juzgar a otros de forma muy negativa e hiriente. Parece que haciéndolo nos sentimos mejor.
Es bueno que de vez en cuando nos paremos a revisar el ritmo o la dirección que ha tomado nuestra vida. Es fácil andar despistados de nuestro centro, de nuestra esencia, de lo que realmente queremos o nos hace mas felices. Para poder reflexionar sobre ello, necesitamos espacio, tiempo y las menos distracciones posibles. Conectar
Hay personas que necesitan pisarte, para ensalzarse ellos. Estos especímenes, bastante frecuentes por cierto, procuremos mantenerlos en la máxima distancia que podamos. Para encontrar el reconocimiento, no es necesario hundir el reconocimiento del de al lado. Atentos a las señales: Son esos que siempre son mas, que lo suyo es mejor, que nunca se equivocan,
En teoría tendríamos que meditar bien donde nos metemos. Porque hay que ver lo difícil que resulta después salirse. El problema es que no siempre sabemos donde nos metemos. Ya que por lo general, el autentico conocimiento lo obtenemos de la experiencia. Así pues, no nos queda mas que probar. Si añadiéramos esta palabra «probar»
Si pones tu atención en algo, eso se hace mas grande, mas importante, mas marcado. Veras lo que antes no veías. Captaras lo que te pasaba desapercibido. Por ello es tan importante «elegir» donde ponemos nuestra atención. Pon tu atención en aquello que te conviene resaltar o ensalzar de tu vida. Y retírala de aquellas