en Reflexiones

Soltar las cosas que no nos sientan bien

Tenemos que tomar conciencia de aquellas cosas que no nos sientan bien, y estar muy atentos. Porque muchas de ellas las hacemos casi sin darnos cuenta, de una forma automática. Y nos sentimos extrañados si al final del día estamos agotados, irritables, con rabia con ira, con dolor de cabeza, de espalda, o nos metemos en la cama y nos cuesta conciliar ese plácido y reparador sueño que tanto deseamos.
Sabemos que no nos encontramos bien, pero no sabemos por qué, o sí, pero no queremos reparar en ello, nos asusta. Creemos que el cambiar las cosas que no nos sientan bien nos puede traer muchos problemas y complicaciones, y que lo que nos pasa tampoco es para tanto, total, sólo es un dolor de espalda, ya se pasará. Pero eso no va a ocurrir a no ser que pongamos nuestra atención en las cosas que nos sientan mal e intentemos cambiarlas.
Afrontemos el miedo que nos pueda dar, y las complicaciones que puedan surgir con esos cambios.
Pregúntate ¿qué cosas de las que hago a lo largo del día no me sientan bien? ¿Puedo soltarlas, dejarlas ir?… Y ya sabes…. el primer trozo de tarta, siempre para ti.🍰💕
Besos. 😘

Marisa Navarro