Image Not Found

La crítica.

Haz lo que tu desees. Serás criticado si lo haces, y serás criticado si no lo haces. Así pues, haz lo que tu quieras hacer. Acepta la crítica como parte de la vida. Si consideras que es justa, mira lo que puedes aprender de ella. Si la consideras injusta, no te gires ni para ver

Así puedes ver el peso.

En ocasiones nos encontramos que tenemos que elegir entre varias opciones. Y todas ellas tienen ganancias y pérdidas. No sabemos qué hacer, no sabemos qué elegir. Nos cuesta aceptar las pérdidas de cualquiera de las posibilidades. Escribirlas nos ayuda bastante. Escribe los beneficios y las pérdidas de cada una de las opciones. Es curioso que

¿Qué preguntas me hago?

Son importantísimas las preguntas que me hago a mi mismo, ya que mi mente siempre va a intentar contestarlas. Si me hago preguntas que no tienen respuesta, voy a generar dentro de mi un alto grado de tensión y sufrimiento. Si me hago preguntas a las que siempre respondo de manera negativa, peyorativa y desvalorizante,

Que vuelen libres.

Sueña a lo grande. ¿Por qué no?. Es gratis. Tenemos tendencia a soñar prudentemente. Como si nos diera miedo soñar grandes cosas. Como si no nos lo mereciéramos, o fuera demasiado para nosotros, o no fuéramos capaces de tales hazañas. Y entonces nos decimos, ¿que para qué soñar con ellas?. Los propios sueños son los

Siempre presente.

Aunque creas en un 99% que no va a salir lo que quieres, piensa y pon toda tu atención en el 1% que queda. Eso es la esperanza. Y no la pierdas nunca. Si sale , sale, y si no sale, no sale. Pero el estado en el que tu te encuentras hasta que sale,

Suéltalo.

El enfado mantenido es veneno para tu vida. Enfádate, claro que si. Protesta, patalea, discute. Suéltalo todo si lo necesitas. Pero no mantengas en tu vida un enfado mucho tiempo. Cada día que pasas enfadado, en ti va creciendo la mala hierba del resentimiento. Esa mala hierba no permite que crezcan árboles que den hermosos

Desproporcionadamente.

En muchas ocasiones reaccionamos de forma desproporcionada a los acontecimientos. Y no sabemos ni por qué. Es bueno que lo analicemos. Depende de muchas cosas. Por ejemplo de nuestro estado de ánimo. Con un estado de ánimo bajo, nuestras reacciones pueden ser con más frecuencia inadecuadas. Por otro lado, hay hechos para los que somos

Perfectas imperfecciones.

Aceptemos nuestras imperfecciones. ¿De qué forma sino podríamos aceptar las de los demás?. Nuestro grado de exigencia o de amabilidad con los demás, no es más que una muestra de nuestro grado de exigencia y amabilidad con nosotros mismos. Cuando aceptamos nuestra perfecta humanidad, en consonancia aceptamos la perfecta humanidad de los que nos rodean.

A esos grandes amigos.

A esos grandes amigos, que están ahí cuando los necesitas. A los que no te cuesta llamar cuando te encuentras mal. Que sabes que van a hacer todo lo que esté a su alcance por ayudarte, a ti, o a cualquiera que vaya de tu mano. A esos grandes amigos quiero hoy rendir homenaje. Porque