
A veces no te queda más remedio que ponerte unas orejeras. Unas orejeras que hagan que sólo veas el camino que se presenta frente a ti. Son tantas las distracciones que te rodean, tantos los problemas, tantos los conflictos, que si no te pones las orejeras y empiezas a andar mirando al frente, la tormenta
Podemos tomarnos la vida como algo realmente trascendente, donde cada cosa que nos suceda tenga una importancia vital. O podemos tomarnos la vida como si de un juego se tratara. La única diferencia será que en el segundo caso habremos disfrutado de una vida más agradable. La palabra juego nos puede asustar, pero es que
Los rituales dan sentido a la vida, y la rutina le quitan sentido a la vida. Esta frase se la escuche a una amiga y me impacto. La mayor parte de las cosas que hacemos en el día a día, acaban cayendo en la tediosa rutina. En el momento que esto ocurre, estas actividades es
Podemos ser compasivos y no juzgar a los demás. Pero esto no tiene nada que ver con saber poner límites. En ocasiones, la compasión nos lleva a terrenos donde nos hacemos daño. Ser compasivos con los demás, no significa que no tengamos claro lo que no nos gusta. Y que pongamos límites para protegernos. La
Andar de puntillas es agotador. No descansan los pies completos en el suelo, y nunca acabas de ser tu mismo. Hay personas con las que al relacionarnos, notamos como intentan ejercer sobre nosotros algún tipo de poder, la ira, la rabia, la cólera, el control exacerbado. Esto hace que nos comportemos con ellos, de un
Solemos hacer montones de buenos propósitos para el nuevo año. Queremos hacer más deporte, comer más sano o dejar hábitos que no nos sientan bien. Todo eso está fenomenal. Pero uno de los mejores propósitos que podemos tener para el nuevo año es la «amabilidad». Ser más amables con los demás y con nosotros mismos.