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No confundamos.

No confundamos nuestras emociones. Cuando las emociones que sentimos no nos gustan, bien porque creemos que son inapropiadas, ¿cómo voy a sentir yo eso?, o porque son emociones que nos asustan, o son demasiado traumáticas. Tendemos a confundirlas. Así, un dolor muy profundo, podrá salir a la luz en forma de rabia. Un sentimiento de

Al alcance de cualquiera.

La felicidad está en las pequeñas cosas de la vida, que tenemos al alcance de la mano. En la magia de lo cotidiano. Solo hay que estar despierto para captarla. Si permanecemos ofuscados en preocupaciones, es difícil que podamos captar esos momentos de felicidad. Son pequeños regalos que nos da la vida, y que están

Negocio redondo.

Supongo que todos sabemos que nuestros pensamientos, las acciones que realizamos cada día, y la actitud que tenemos ante la vida, influyen notablemente en nuestra salud. Si queremos cuidarnos, tendremos que cuidar nuestros pensamientos, intentar tener una actitud positiva ante la vida, e introducir en ella, todas las actividades posibles que nos puedan sentar bien.

Lo importante es hacerlo.

Cuando tenemos que resolver, afrontar, tomar decisiones, elegir, o hacer cambios en nuestra vida. Aceptemos que unido a ello está «el miedo». Si doy dos paso, el miedo me acompaña, y si corro también. El miedo está en nuestra mente, y acompaña a todo aquello que nos resulta desconocido, nuevo, o que tenemos la sensación

«Su» elección.

Nadie hace nada, si no quiere. Tenlo muy presente. Que nadie te chantajee con: «yo no quería hacerlo y tu me obligaste», «lo he hecho por ti», o «tu me lo pediste y no me quedó otra». Puede que crea que lo ha hecho por ti, pero si rascas, lo ha hecho porque ha querido

Problemas.

Si se nos plantea un problema con mucho tiempo, rumiamos la posible solución, una y otra vez en nuestra cabeza. Esto tiene una parte positiva, nuestra decisión sobre el problema cuando la tengamos estará muy meditada. Pero a veces nos hace agrandar los problemas, perdernos en las diferentes opciones de solución, y en ocasiones el

¿Por qué nos cuesta tanto?

¿ Te has dado cuenta en cuantas ocasiones,nos dedicamos a empeorar situaciones que ya de por si son negativas?. ¡Qué comportamiento tan poco inteligente!. Sabemos que sólo con un pequeño cambio de dirección, una palabra amable, una sonrisa, una disculpa, podríamos mejorar la situación, y sin embargo nos cuesta mucho hacerlo. ¿Por qué nos cuesta

Las puertas abiertas.

Deja las puertas abiertas, que la gente de tu vida pueda entrar y salir libremente. Que cuando entren, se encuentren ese lugar acogedor y amparador que tu haces. Que cuando salgan no sientan lazos invisibles que los atan y amordazan. Que cuando salgan se vayan cargados de regalos, de energía, de vitalidad, y con ganas

No es lo mismo.

No es lo mismo el trabajo duro, del que se obtienen resultados, y del que te sientes satisfecho, que ese trabajo duro, en el que después de dejarte en él, la energía que tienes y la que no tienes, has llegado a la conclusión de que no te lleva a ningún sitio. El peligro está,