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No te retires nunca el amor.

No te retires nunca el amor, y además ese amor debe ser un amor incondicional. Hayas hecho lo que hayas hecho. Te equivoques las veces que sea. Metas la pata ni se sabe en cuantas ocasiones. Haya cosas en ti que no te gusten, y que quisieras cambiar. Nunca te retires el amor a ti mismo. Aunque te irrites, te enfades, pierdas los nervios y tengas pensamientos muy negativos. Nunca te retires el amor a ti mismo. Puede que existan momentos en que te sientas realmente mal, muy disgustado, desesperado, triste y apático. Puede incluso que no tengas ni ganas de verte. Pero nunca te retires el amor a ti mismo. Recuérdalo siempre, quiérete incondicionalmente.

Marisa Navarro